Deportes

Rosa Romero y los peligros del Dakar para los amateurs

La piloto de motos Rosa Romero es una de las dos únicas mujeres españolas que van a competir en el Dakar 2016. Su objetivo como amateur es terminar, como ya hizo el año pasado por primera vez, un propósito muy alejado del que afrontan los profesionales, como por ejemplo su marido Nani Roma, quien buscará la victoria final en coches en la ciudad argentina de Rosario.

Rosa Romero se baja de la moto tras un entrenamiento y, menos de un mes antes de que empiece el Dakar 2016 el 2 de enero en Buenos Aires, ofrece una visión muy diferente sobre el rally al compararla con la de los grandes nombres que van a luchar por la victoria final en Rosario el 16 de enero.

«Mi objetivo es el mismo del año pasado: acabar. Lo había intentado tres veces y no lo había logrado, pero yo sabía que estaba a mi alcance. La verdad es que la tensión de querer acabar me hizo conducir muy agarrotada. La alegría al cruzar la meta fue inmensa y no dejaba de llorar, pero espero haberme sacado los nervios y este año disfrutar más de la carrera», comenta la catalana que acabó 2015 en 52º lugar.

Atropellos y cansancio

Los riesgos para una participante amateur, a pesar de tener el apoyo de una potente estructura como la del Himoinsa Team, son importantes. «Uno de los mayores son los camiones. Se producen muchos atropellos de motos por su culpa. A veces pasan muy cerca y muy rápido de nosotros y nos pueden tirar, además de lanzarnos arena o cualquier cosa que haya en el camino. Llevamos sistemas de aviso para saber que viene alguien detrás y apartarte, pero a veces no te dejan ni tiempo», lamenta.

«El factor principal para que no haya más mujeres
en el Dakar es el económico»

Rosa Romero también apunta el cansancio como un factor decisivo: «Hay que saber gestionar bien el tiempo libre cuando llegas al final de cada etapa porque hay que poner a punto la moto, preparar la etapa del día siguiente y descansar. Tenemos el Road Book que nos avisa de los peligros, pero si vas cansado, te despistas y dejas de leer una viñeta, te puedes encontrar cualquier cosa. Vas a 140 km/h y he visto motos calcinadas después de haber chocado con un animal».

Después de la suspensión de las etapas de Perú «habrá más en Argentina, con lo que será también muy duro por el calor. Es una pena que no vayamos a Perú porque hubiera sido muy bonito con mucha arena y dunas».

Rosa Romero, durante un entrenamiento en dunas. Foto: Himoinsa Racing Team

Rosa Romero, durante un entrenamiento en dunas. Foto: Himoinsa Racing Team

Laia Sanz y Rosa Romero son las dos únicas españolas en el Dakar. La primera acabó el año pasado en 9º lugar en la clasificación general de motos, la mejor posición de la historia de una mujer. ¿Podría ganar el rally algún día?

«Eso son palabras mayores. Laia está a un nivel muy, muy alto y está compitiendo con los mejores. De ahí a ganar, queda mucho. Ella intenta ir siempre en un grupo que está muy cerca de los primeros. Es muy regular y muy segura, no se pierde y esa constancia la hace estar muy delante en la clasificación general el último día», dice Rosa.

«Ganar el Dakar para Laia Sanz son palabras mayores»

Y la escasez de mujeres en la prueba la explica así: «Es una carrera muy cara. El presupuesto que necesitas es grande y muchas optan por otras disciplinas como el motocross o el enduro. Para mí, el factor principal para que no haya más mujeres en el Dakar es el económico».

Un matrimonio en el Dakar

Rosa Romero y Nani Roma, ganador del Dakar en coches en 2014 y en motos en 2004, son matrimonio, un hecho a tener muy en cuenta en una prueba tan competitiva y en la que los patrocinadores invierten tanto dinero.

Rosa Romero y Nani Roma, al finalizar una etapa del Dakar. Foto: Twitter: @NaniRoma

Rosa Romero y Nani Roma, al finalizar una etapa del Dakar. Foto: Twitter: @NaniRoma

«Yo sé que él pasa nervios y sufre por mí y que el equipo de Nani está intranquilo porque eso le puede afectar. Siempre voy con un mochilero -piloto que está en competición, pero que va pendiente de otro compañero- por si me pasara algo y que él pueda competir tranquilo. En carrera, siempre que me pasa me pita y me saluda. No nos da tiempo a mucho cuando llegamos a la meta. Nos saludamos, nos contamos la anécdota del día y cada uno sigue a lo suyo», explica Rosa Romero.

«Voy con mochilero para que Nani pueda competir tranquilo»

Rosa y Nani tienen tres hijos, Abril (18 años), Júlia (12) y Marc (7), un asunto familiar a cuadrar antes de partir hacia el Dakar. «No me queda más que darle las gracias a los abuelos. Ellos se encargan cuando nosotros estamos fuera. Cada día, cuando terminamos, les llamamos para contarles cómo ha ido la etapa y que se queden más tranquilos. La mayor es más consciente de los peligros y se preocupa más. Los otros dos solo ven que estamos fuera», dice la piloto del equipo Himoinsa Team.

Solo el futuro desvelará si los hijos seguirán el camino de los padres sobre dos ruedas: «A la mayor no le gustan. Ella está empezando ahora en las carreras de caballos. Al más pequeño sí que le gustan las motos. Lo cierto es que todos la han tenido, así que algo se les pegará, pero ya decidirán ellos cuando sean más mayores».

 

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Lo más visto

To Top